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Final del Mundial 1986

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Clau1509

Por Clau1509

Final del Mundial 1986

Partido contra el Alemania
El mayor debate de la final era adivinar qué marcaje iba a ordenar Beckenbauer sobre Maradona, pues esta decisión sería clave en el desarrollo de la final. El Kaiser, recordando a Schön veinte años antes, sacrificó a un hombre creativo como Matthäus para frenar la genialidad de Diego; a posteriori, se puede decir que la decisión fue correcta, pues el peso del Pelusa en el partido fue sensiblemente inferior a los anteriores. Sin embargo, una genialidad aislada suya acabó decidiendo el torneo.

Antes de ello, se había visto un partido muy táctico, especialmente en la primera parte. Inoperantes los cerebros del medio por los motivos que hemos reseñado, el miedo y el orden táctico predominaron en la primera media hora de juego, en la que apenas hubo oportunidades de gol, aunque Argentina controlaba el tempo, con Batista barriendo cerca del área y Enrique jugando muy fácil. Sin embargo, no se desbloqueó la contienda hasta que el libre Brown cazó un ajustadísimo remate que se clavó junto al poste de Schumacher. Faltaban pocos minutos para el fin de la primera parte, y el partido se había roto.

Tras la reanudación, Alemania salió con más ganas y adelantó líneas, pero se notaba la escasez de producción de Hans-Peter Briegel, muy vigilado por Valdano. Precisamente de este emparejamiento nació el segundo gol argentino: el de Las Parejas robó el balón en su área, soltó la bola, realizó un impresionante sprint hacia el área contraria, recibió de nuevo y fusiló al arquero alemán en el mano a mano. Era el 2-0, y el minuto 56.

Tras un rato en el que parecieron muy cerca del KO, los alemanes se rearmaron, aparcaron todo tipo de florituras y se lanzaron sobre la meta de Pumpido a base de pelotazos y balones bombeados. Völler y posteriormente Hoeness se imponían cada vez más al trío Cuciuffo-Ruggeri-Brown, a pesar de que estos intentaban emplear todo tipo de artimañas para bloquear a los atacantes. Y a diecisiete minutos del final, pasó lo que se mascaba: balón el área pequeña que caza Rummenigge y acorta distancias. Y casi sin tiempo de recuperación Rudi Völler remata un córner con prolongación que supone el empate. El sueño se vuelve por momentos pesadilla para los argentinos, y Alemania es más Alemania que nunca.

Pero un equipo donde juega Maradona siempre tiene una última bala en el revólver. Y quizá en su única acción brillante del partido, con dos rivales encima, consiguó colar el balón por un resquicio a Burruchaga, que como siempre le daba salida. El centrocampista del Nantes no falló, y elevó a Argentina a los cielos. Fue justo, sin duda, pues si Argentina no se puede decir que fuera superior en la final, la Copa era el mínimo premio que merecía Maradona por la exhibición realizada durante todo el torneo. Un monumento al fútbol.

ALINEACIONES: Argentina: Pumpido, Brown, Cucciuffo, Olarticoechea, Ruggeri, Giusti, Batista, Maradona, Enrique, Burruchaga, (Trobbiani 89 m.) y Valdano. RFA: Schumacher, Jakobs, Berthold, Förster, Briegel, Matthäus, Brehme, Magath (Hoeness 63 m.), Eder, Rummenigge, Allofs (Völler 46 m.).