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Sergio Romero

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Sergio Romero

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  1. SERGIO ROMERO

SERGIO ROMERO

 

 

 

 

 

Mis principios fueron a los 8 años en mi pueblo Bernardo de Irigoyen en la tierra colorada de Misiones, allí comencé a tomarle el gusto a ser arquero de la mano de mi hermano Diego, ya que él en ese momento era arquero, pero como me fui de mi tierra tan chico, con tan solo 9 años llevé mis ganas al sur, a Comodoro Rivadavia en la provincia del Chubut.

Allí en Comodoro una señora llamada Rosa Guaymas me preguntó si quería ser parte de su equipo, porque necesitaba un arquero, me gustó la idea, la invitación y acepté ser el arquero de Almirante Brown, así es como con 10 años comencé este sueño.

En mi primer partido con Almirante Brown en un torneo organizado por el club jorge Newbery, al terminar el partido y con mi alegría latente Rúben Diaz Paris se acercó y me dijo que si yo quería las puertas de la CAI (comisión de actividades infantiles) estaban abiertas para que me pruebe, ese fue mi segundo paso en este deporte y a las pocas semanas ya había fichado para la CAI y ya era parte de un club que tenía las mismas ganas que yo en seguir creciendo, ya que militaba en el argentino A.

En la CAI viví gran parte de mi infancia, tanto en la vida personal como en el fútbol, ya que salía de la escuela y mis padres me llevaban directo al club, fueron 5 años en los cuales aprendí tantas cosas de Alberto Bellido, de Mario Amado, de el gato Monteccino, de Hugo Doria, de Oscar Nuñez, de el mono Perez, seguramente algún nombre se me habrá escapado pero hoy me da un gusto enorme poder nombrarlos acá para que ellos sepan que cada cosa que me dijeron o enseñaron en los lugares de entrenamientos, como lo fue  el liceo o la playas del Stella Maris, fueron bien recibidas y es el día de hoy que las sigo poniendo en práctica.

Defendiendo los colores del Azurro en esas mañanas de tanto viento, en tantos fines de semanas, en las distintas canchas de la liga de Comodoro, hoy puedo mirar esos recortes de diarios que tengo y volver a revivir cada momento me produce algo tan especial que ni yo mismo encuentro las palabras para expresarlo.

Luego de esos increíbles 5 años en la CAI, me tocó dar un gigantesco paso, creo yo el más importate, irme de mi casa, de mi ciudad, dejar mis afectos y encarar una nueva vida en la enorme cuidad de Buenos Aires, pasando a defender los gloriosos colores de la academia Racing Club de Avellaneda.

Allá por enero del 2003 me tocó bajar del colectivo en el barrio de retiro y darme cuenta de una vez que el primer pasito ya estaba dado, ese sueño de chico, ese sueño que siempre rondaba en mi cabeza se estaba haciendo realidad, había llegado a Buenos Aires, estaba a punto de presentarme al primer entrenamiento de la 7ma división de Racing y de darle inicio a esta nueva etapa.

Así fue como de la mano de Roly Bertolini como DT, de Zubeldia como preparador físico, de Gustavo Piñeyro como entrenador de arqueros y del en ese entonces coordinador Mico seguí alimentando mi sueño de llegar algún día a ser profesional.

En ese año de adaptación me toco vivir el nuevo desafío de ganarme un lugar entre los titulares, algo que no logré porque el DT nos dijo a los dos arqueros que tenía, que íbamos a atajar un partido cada uno durante todo el año, fue algo positivo después de todo porque me sirvió para encontrar el ritmo de juego y hacerme amigo de mis compañeros de la pensión. Lo único malo del año fue que por descuidos nuestros no pudimos salir campeones, aún contando con grandes jugadores como lo son Maxi Moralez o Matias Sanchez.

Totalmente diferente me esperaba el año 2004, si les dije que mi paso de Comodoro a Buenos Aires había sido gigantesco en mi vida, acá viene otro más, el 3 de marzo "el pato" Fillol me citó por primera vez para entrenar con el plantel profesional, en este año llegué a la primera división y al mismo tiempo seguí jugando con la 6ta división en el torneo de inferiores, con la cual me consagré campeón luego de ganarle a Boca Juniors.

El 2005 me trajo dos grandes alegrias, una de ellas: que me llegó la hora de sentarme en el banco de suplente del Racing Club de Avellaneda ante Velez Sarfield y la segunda: mi primera citación a las selecciones juveniles de la AFA a travez de un fax enviado por el DT Francisco Ferraro. Con esta pre-selección sub 20 fui a jugar en Francia el torneo Esperanzas de Toulon .

Y al fin llegó en el 2006 la hora de firmar mi primer contrato, pasé de ser un jugador de inferiores a ser un jugador profesional.

Ya el 2007 me trajo grandes momentos, en enero poder participar con la selección sub 20 en el Sudamericano que se disputó en Paraguay, en el cual conseguimos la clasificación tanto al mundial de la división en Canada, del cual nos coronamos campeones superando 2a1 a Rep. Checa, como a los Juegos Olímpicos en China en el 2008. Y por si fuera poco me llegó la hora de cambiar de continente y pasar al fútbol holandés y ser el nuevo jugador del AZ Alkmaar.

Pendientes estábamos no solos nosotros sino toda la Argentina de que iba a pasar en estos Juegos Olímpicos, ya en agosto de este 2008, conseguimos lo que fuimos a buscar y yo puedo decir que tengo mi segunda medalla con la selección, salimos campeones y nos trajimos la de oro para que el país la disfrute. Luego de un histórico 3a0 frente a Brasil en semifinales.

Y sobre todo debo remarcar la alegría que enmarcó mi rostro el día en que Maradona dió a conocer su primera lista de convocados al amistoso frente a Escocia en Glasgow y vi en ella mi nombre.

Ahora ya en el club (AZ Alkmaar) luego de un año y cinco meses me siento cómodo, disfrutando de un presente que augura un buen futuro.

Tantas cosas han pasado en estos 11 años y hoy a mis 21 sigo tratando de evitar que la pelota entre en el arco.

Les doy las gracias a todos, pasando por mi papá Ramn, mi mamá Betty, mis hermanos Marcos, Oscar y Diego, mi esposa Eliana, mis abuelos/as, mis tíos/as, mis primos/as, mis amigos.

Y que pasen muchos años más!!!!!


 

Página creada por Cavenaghi9 con la colaboración de MAGICO07, VillaGesell.

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